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Independiente en crisis: deudas, cambios de dirigentes y diez técnicos desde 2022 golpean al club de Avellaneda

La goleada 4 a 0 ante Atlético Tucumán y la eliminación de la Copa Argentina profundizaron el mal momento del Rojo. Los problemas económicos, la sucesión de entrenadores y la inestabilidad dirigencial atraviesan a una institución que lleva años sin poder recuperar la regularidad. Independiente atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos […]

13 Ago, 2026 · 12:17

La goleada 4 a 0 ante Atlético Tucumán y la eliminación de la Copa Argentina profundizaron el mal momento del Rojo. Los problemas económicos, la sucesión de entrenadores y la inestabilidad dirigencial atraviesan a una institución que lleva años sin poder recuperar la regularidad.

Independiente atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. La derrota por 4 a 0 frente a Atlético Tucumán, que significó la eliminación en los octavos de final de la Copa Argentina, volvió a exponer una crisis que excede ampliamente los resultados dentro de la cancha.

El presente del club de Avellaneda combina problemas financieros, reclamos millonarios, cambios constantes de entrenadores y una dirigencia que tampoco consiguió estabilidad durante los últimos años.

Después del descenso al Nacional B en 2013, Independiente logró regresar rápidamente a Primera y atravesó un período de recuperación deportiva que tuvo sus puntos más altos con la conquista de la Copa Sudamericana 2017 y la Suruga Bank 2018.

Sin embargo, aquella recuperación no consiguió sostenerse. Con el paso de los años volvieron a aparecer las dificultades económicas y deportivas, mientras crecía el malestar entre los socios e hinchas.

Diez entrenadores desde 2022

Uno de los principales síntomas de la inestabilidad está en el banco de suplentes. Desde 2022, Independiente tuvo diez entrenadores entre técnicos permanentes e interinos, sin conseguir consolidar un proyecto de largo plazo.

Por el club pasaron Eduardo Domínguez, Julio César Falcioni, Leandro Stillitano, Pedro Monzón, Ricardo Zielinski, Carlos Tevez, Hugo Tocalli, Julio Vaccari, Carlos Matheu y Gustavo Quinteros.

La dinámica se repitió en varias oportunidades: la llegada de un nuevo cuerpo técnico genera expectativas, pero los malos resultados y los problemas institucionales terminan acelerando un nuevo cambio.

Una dirigencia que tampoco encontró estabilidad

Los problemas también alcanzaron a la conducción institucional. Tras la salida de Hugo Moyano en 2022, Fabián Doman asumió la presidencia del club, pero renunció apenas seis meses después.

Juan Marconi, quien había llegado como vicepresidente de aquella conducción, también terminó alejándose posteriormente.

En medio de esa crisis asumió Néstor Grindetti y, paralelamente, comenzó a ganar terreno dentro de la institución la discusión sobre el futuro económico del club y el debate nacional en torno a las Sociedades Anónimas Deportivas.

Deudas, juicios e inhibiciones

El escenario financiero continúa siendo uno de los principales condicionantes para Independiente. La institución enfrenta deudas, juicios, inhibiciones y reclamos económicos de exfutbolistas, además de dificultades relacionadas con el pago de salarios.

Esta situación genera un círculo difícil de romper. Parte de los ingresos obtenidos mediante transferencias debe destinarse a cancelar compromisos pendientes, lo que limita la capacidad para reforzar el plantel y sostener proyectos deportivos a largo plazo.

La necesidad de obtener recursos también obliga al club a desprenderse de futbolistas surgidos de las divisiones inferiores cuando aparecen ofertas que pueden aliviar las cuentas.

En ese contexto, los socios continúan teniendo un papel fundamental para sostener económicamente a la institución mediante el pago de las cuotas y su participación permanente en la vida del club.

La reciente eliminación de la Copa Argentina representa además otro golpe deportivo y económico, ya que Independiente perdió la posibilidad de continuar avanzando en una competencia que podía aportar ingresos y ofrecer una oportunidad concreta de pelear por un título.

Con una situación financiera todavía complicada, un equipo que no encuentra regularidad y años de cambios en la conducción deportiva e institucional, Independiente vuelve a quedar frente al desafío de encontrar una solución de fondo para una crisis que ya lleva demasiado tiempo.