Alerta climática: el fenómeno El Niño mantendrá elevados riesgos de precipitaciones hasta el otoño de 2027
La Organización Meteorológica Mundial advierte que el fenómeno climático El Niño continuará fortaleciendo sus efectos hasta bien entrado 2027, con impacto destacado en regiones del centro y Litoral argentino.
8 Oct, 2026 · 15:30
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) actualizó su pronóstico sobre El Niño, anticipando que el fenómeno climático intensificará sus condiciones en las próximas semanas, alcanzando su pico máximo en diciembre de 2026. Según la entidad, este episodio podría ser uno de los más fuertes desde 1950 y mantenerse con influencia hasta, al menos, los primeros meses de 2027.
En Argentina, se prevé que las regiones del centro y el Litoral experimenten un aumento de las precipitaciones, con potenciales crecidas de ríos y zonas anegadas. Sin embargo, el fenómeno no afectará de manera uniforme todo el territorio nacional y el impacto final dependerá de factores locales como el estado del suelo, la capacidad de drenaje y las condiciones hidrológicas de las cuencas.
Evolución del fenómeno y riesgos asociados
La OMM señaló que las temperaturas de la superficie marítima en el Pacífico tropical central y oriental podrían llegar a registros inéditos entre octubre y diciembre, con un índice que podría superar los 3,7 grados por encima del promedio habitual. Esta cifra supera ampliamente el récord de los ciclos anteriores, como el de 2015-2016.
El Niño forma parte del ciclo natural denominado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el cual afecta la presión atmosférica, la circulación de vientos y humedad en áreas distantes del Pacífico. Por esto, los efectos climáticos presentan variaciones regionales, con zonas que pueden afrontar tanto sequías como lluvias intensas.
Impactos esperados en Argentina y medidas en marcha
Las elevadas precipitaciones podrían extender el riesgo de inundaciones hasta el otoño de 2027, afectando zonas cercanas a grandes ríos como el Paraná y el Uruguay, especialmente aquellas con antecedentes de eventos hídricos. En áreas urbanas, las lluvias concentradas en poco tiempo podrían sobrecargar los sistemas de desagüe y generar inconvenientes en barrios vulnerables.
El Servicio Meteorológico Nacional subrayó que los efectos del fenómeno podrían persistir incluso después del pico máximo, con especial atención en los meses de enero a abril de 2027 debido a la acumulación de humedad en el suelo y en las cuencas.
Frente a este contexto, el gobierno nacional, junto con provincias y municipios, activó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, orientado a fortalecer la gestión de riesgos a través de alertas tempranas, monitoreo de cuencas y mantenimiento de infraestructura hidráulica.
Además, el fenómeno climático podría repercutir en la agricultura y el transporte, a partir de anegamientos en cultivos y dificultades en la circulación por rutas y caminos afectados por crecidas.
La OMM aclaró que, si bien El Niño contribuye a liberar calor en el océano, este se desarrolla sobre un mar con temperaturas extraordinariamente altas, un contexto que puede intensificar el calentamiento global en el corto plazo.
Este conocimiento anticipado brinda oportunidades para diseñar estrategias de mitigación y adaptación, priorizando la preparación de las localidades expuestas y evitando que las lluvias extraordinarias se traduzcan en desastres.
