El Niño intensifica las lluvias en Argentina: el SMN anticipa una primavera con precipitaciones por encima de lo habitual
El Servicio Meteorológico Nacional prevé una primavera con lluvias superiores a las normales en varias regiones del país, producto del fenómeno El Niño más fuerte de las últimas tres décadas.
28 Sep, 2026 · 14:40
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió un informe climático que anticipa para la primavera 2026-2027 precipitaciones por encima de lo habitual en buena parte del territorio argentino. Esta proyección se da en el contexto de una fase de El Niño que alcanzó su mayor intensidad en 30 años, con efectos que se extenderían hasta abril de 2027, según explicó el director del organismo, Pedro Di Nezio.
Este fenómeno oceánico y atmosférico se caracteriza por el calentamiento atípico del Pacífico ecuatorial, lo que modifica los patrones globales de circulación del viento y, en consecuencia, influye en la ocurrencia y distribución de las precipitaciones en distintas regiones del planeta. En Argentina, se espera una mayor interacción entre masas de aire cálido y frío, generando mayor frecuencia e intensidad de tormentas.
Pronóstico para la primavera y perspectiva de eventos climáticos
De acuerdo con el reporte trimestral del SMN, el norte del Litoral y el oeste de Cuyo concentran las probabilidades más elevadas de lluvias superiores a lo normal entre septiembre y noviembre. También incluyen esta categoría la región de La Pampa, el sudoeste bonaerense y el noreste patagónico. Por su parte, el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y el noroeste patagónico podrían registrar lluvias normales o ligeramente superiores a la media histórica.
En cuanto a las temperaturas, se prevén valores normales o levemente elevados en el norte argentino. Sin embargo, zonas como Cuyo, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, sudoeste de Santa Fe y centro-norte de la Patagonia tienen probabilidad de experimentar temperaturas inferiores a las habituales para esta estación.
Impacto inmediato y gestión de riesgos
El último fin de semana ya se hizo sentir una ciclogénesis -la formación de un centro de baja presión- que provocó lluvias intensas en el Litoral y la región Centro, con precipitaciones acumuladas que podrían superar los 100 milímetros en pocas horas y ráfagas de viento de hasta 75 km/h. Este fenómeno continuará hasta al menos el 29 de septiembre, afectando gran parte del país.
El SMN enfatizó que, aunque la probabilidad de lluvias sea mayor, esto no implica precipitaciones continuas, sino un aumento en la frecuencia y la intensidad de eventos puntuales, lo que requiere preparativos adecuados tanto en infraestructura urbana como rural, para mitigar riesgos de inundaciones. Marcelo Madelón, pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, señaló que el volumen de agua concentrado en lapsos cortos puede superar la capacidad de drenaje y generar daños mayores.
Previniendo escenarios complejos, desde el SMN anticipan que la mayor amenaza de inundaciones severas relacionada con El Niño podría manifestarse en los meses de marzo y abril del próximo año, reforzando la necesidad de una vigilancia continua.
Mirada hacia adelante: gestión y preparación
Además de prever el avance del fenómeno El Niño durante el verano, el director del SMN alertó sobre la posible llegada posterior de La Niña, que podría inducir un ciclo prolongado de sequías. Esta sucesión desafía la planificación estratégica especialmente en el sector agropecuario y en regiones con déficit hídrico crónico como Cuyo.
Ante estos extremos climáticos, el SMN y especialistas coinciden en que la clave está en la gestión y la preparación temprana: aprovechar las condiciones favorables para recargar acuíferos, reforzar obras de infraestructura y actualizar protocolos de emergencia.
En palabras de Di Nezio, “los extremos climáticos son inevitables. Después, que se conviertan en una catástrofe depende de nosotros”. La coordinación entre autoridades, productores, científicos y la sociedad civil resulta fundamental para transformar un desafío natural en una experiencia manejable y evitar daños mayores.
