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Denuncian que instalaron cámaras ocultas en una escuela de Mar del Plata y crece el reclamo de las familias

La comunidad educativa acusa a directivos de haber colocado dispositivos de grabación en un aula utilizada como vestuario. Padres, estudiantes y docentes exigen explicaciones y la renuncia de las autoridades involucradas.

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Por lavozpba

4 Jun, 2026 · 16:24

La comunidad educativa acusa a directivos de haber colocado dispositivos de grabación en un aula utilizada como vestuario. Padres, estudiantes y docentes exigen explicaciones y la renuncia de las autoridades involucradas.

Un fuerte escándalo sacude a una institución educativa de Mar del Plata luego de que familias y estudiantes denunciaran la instalación de cámaras ocultas en espacios utilizados por alumnos de una escuela secundaria y un profesorado que funcionan en el mismo edificio.

La situación salió a la luz en la Escuela Secundaria de Educación Artística (ESEA) “Polivalente de Arte”, donde también desarrolla sus actividades el Instituto del Profesorado de Arte (IPA) “Adolfo Ábalos”. Según denunciaron integrantes de la comunidad educativa, los dispositivos fueron colocados en un Aula de Usos Múltiples (SUM) que, además de utilizarse para clases, funciona como vestuario para estudiantes de danza.

La polémica se desató cuando directivos reconocieron haber realizado grabaciones con el objetivo de investigar un supuesto acto de vandalismo dentro de la institución. De acuerdo con las denuncias, las cámaras habrían sido ocultadas detrás de reflectores de iluminación instalados en el salón.

La Cooperadora escolar presentó una denuncia penal y el caso ya es investigado por la Justicia. Desde ese espacio sostienen que las filmaciones incluyeron a estudiantes menores de edad y cuestionan que se hayan realizado registros en un lugar donde alumnas suelen cambiarse de ropa antes y después de las actividades artísticas.

Según explicaron representantes de la comunidad educativa, la situación se conoció a partir de intercambios de correos electrónicos entre autoridades de ambas instituciones, en los que se hacía referencia a la existencia de imágenes que permitían identificar a un estudiante presuntamente involucrado en un hecho de vandalismo.

Tras conocerse la situación, padres y madres se acercaron al establecimiento para exigir explicaciones. Durante una protesta realizada frente al edificio, reclamaron la renuncia de los responsables y cuestionaron la falta de resguardo de la privacidad de los estudiantes.

Además, denunciaron irregularidades vinculadas al funcionamiento compartido del inmueble entre la escuela secundaria y el profesorado de adultos. Según sostienen, existen superposiciones horarias que no respetarían las normas previstas para la convivencia de ambas instituciones.

Las acusaciones apuntan a directivos del profesorado, personal vinculado al área informática y a un inspector que cumple funciones dentro del establecimiento. Mientras avanza la investigación judicial, la comunidad educativa exige que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.